Crisis Educativa

16 agosto, 2008

Ideas para la polémica

Filed under: Entradas — JuanV @ 12:47

La profesora de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid María Calvo Charro es la Presidenta de la Asociación Europea de Centros de Educación Diferenciada, que defiende la idea de una educación diferenciada por sexos. Es, no cabe duda, una postura valiente ser capaz de ir a contracorriente en los tiempos que corren tanto como lo fue en otros. Se trata de romper con los prejuicios que consideran que la coeducación es lo mejor para todos independientemente del sexo, la edad, la clase social, etc. (Ver La educación no es un monopolio del estado).

En nuestro país intentar sólo que te escuchen argumentar la posibilidad de que la educación diferenciadad por sexos, y especialmente en la etapa de la pre-adolescencia y adolescencia, sea beneficiosa tanto para las chicas como para los chicos parece que es pedir demasiado. Pero hay estudios científicos que parecen demostrar que es así. Para muchos profesionales de la educación, con seguridad para la mayoría, la coeducación es sinónimo de igualdad, democracia, equidad, etc., mientras que hablar de separar a los chicos de las chicas en clase supone recordar viejos tiempos que se prefieren olvidar y a cualquiera que intente defender esa idea se le tilda de conservador y retrógrado como mínimo a la primera de turno. Pero conservador es aquel que se niega a aceptar los cambios: ahora los cambios, refrendados por estudios, comparativas y análisis, pueden ir en otra dirección ¿quiénes son los conservadores pues?

En mi opinión (y quiero insistir que es una opinión particular y a título personal que ignoro quién puede compartir conmigo) no debería descartarse de antemano ninguna posibilidad de cambio que afecte a la totalidad, o parte, del actual sistema educativo. Parto de dos presupuestos: primero, que es ciertamente muy difícil que vaya peor de cómo nos va ahora; segundo, que lo políticamente correcto me repele y siempre consigo ver lo positivo de las posturas a contracorriente. Como decía aquel: “sólo estoy seguro de mis dudas”.

La polémica está servida. Más información aquí.

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8 agosto, 2008

De “Educar en un contexto deseducativo”

Filed under: Entradas — JuanV @ 11:18

Incluímos a continuación las conclusiones del artículo de José Mª Barrio Maestre Educar en un contexto deseducativo: desafío actual de la educación en Europa, cuyo contenido compartimos básicamente. Recomendamos la lectura del artículo al completo, por supuesto, pero valgan estas conclusiones a modo de resumen (al fin y al cabo estamos en verano), y de presentación a la obra de este autor que podéis ojear y descargar en algunos acasos aquí. (Gracias José, por la información).

Conclusiones

1) El mayor obstáculo que experimenta hoy la educación en Europa es la vigencia de un escepticismo nihilista, que dificulta enormemente la posibilidad de un lenguaje significativo, que es la herramienta esencial de la educación. Esto hace que los educadores hayan de sostener una batalla, a veces titánica, contra el ambiente cultural en el que se mueven. Agentes educativos “no formales” como el Estado, el mercado y los medios de comunicación despachan una contracultura nihilista en una competencia desleal frente a la escuela.

2) Lamentablemente, la propia escuela –a veces corrompida por legislaciones ciegas, otras tantas sobrecargada de tareas ajenas a la suya, e incluso por imposiciones administrativas escasas de cordura– en muchos aspectos ha capitulado de su labor esencial, que es transmitir conocimiento serio. Solo cumpliendo esta misión, que es la que más propiamente le compete, puede efectivamente educar (saber bien matemáticas, latín, redacción, religión, ética, filosofía, etc., no es igual a ser mejor persona; pero tampoco a serlo peor. Quizás algo ayuda). Por el contrario, acosada por un enemigo en apariencia más poderoso, la escuela decide unirse a él y dedicarse a transmitir la contracultura nihilista. Con la excusa del delirante constructivismo pedagógico, paradójicamente la escuela se está convirtiendo en un enemigo más del conocimiento.Y lo que es aún más llamativo, con la convergencia europea decretada en Bolonia, el desprecio al conocimiento ya comienza también a ser patente en la Universidad.

3) En vez de insertarse en la conversación esencial de la humanidad, la escuela acaba iniciando a las nuevas generaciones en una conversación intrascendente, en la que cada uno expresa sus gustos, pero en la que nadie cree que puedan proporcionarse razones que los avalen. Dicho con toda nitidez, lo que desde hace tiempo se viene denominando en Europa “valores” no difiere de lo que normalmente entendemos por “caprichos”. En consecuencia, la expresión “educar en valores” ha devenido tan poco significativa que sirve para avalar tanto una cosa como su contraria, quizá también gracias al evidente prestigio que aún retiene en el cada vez menos serio discurso de las ciencias sociales.

4) Si lo que transmite el sistema educativo es que todo vale, que las opciones, aunque aparentemente sean importantes, en realidad son triviales, los criterios de valor y de sentido son indiferentes: para cada uno es bueno tan solo lo que él decide arbitrariamente que lo sea. En rigor, lo que de ahí se concluye no es el compromiso y la responsabilidad, sino más bien la perplejidad. Si todo es igualmente verdadero –o igualmente falso, que es lo mismo–, entonces poco sentido tiene adoptar un criterio, que es lo que a una persona joven le hace madurar. Esta actitud es profundamente antieducativa, y contradice frontalmente la vocación y la misión esencial de la escuela.

5) El valor de la palabra estriba en descubrir la realidad y su sentido, antes que en dominarla.Y al descubrir la realidad descubrimos también su relieve, su valor, la forma en que la realidad nos afecta. Es verdad que hasta cierto punto la realidad es un entorno humano.Hay un cierto antropocentrismo o antropomorfismo que se puede sostener –y que la sensibilidad hermenéutica ha reivindicado con justicia–, pero no a costa de privar al lenguaje de la posibilidad de decir algo serio y con sentido.

6) El ethos dialógico, el de la conversación amistosa y familiar, es el referente fundamental de la educación. Pero entendernos entre nosotros tan solo es posible desde un entendimiento de la realidad. El decir, implica que la realidad puede ser dicha. Esto es lo que sumi-nistra la posibilidad de un lenguaje significativo. Y este es únicamente el que posee, como a priori suyo, una realidad que no se reduce ni a ficción ni a constructo.

7) La gente joven experimenta la necesidad instintiva de distinguir la realidad del juego, de la ficción, de la mentira, del engaño. Por supuesto que esto le pasa a cualquiera, pero a ciertas edades esa vivencia es muy destacada. Plantear una visión nítida y exigente de la realidad, que siempre compromete, posee un inmenso poder descubridor, que es muy importante para el desarrollo de la persona.

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