Crisis Educativa

23 septiembre, 2008

Creer en la educación

Filed under: Entradas — JuanV @ 20:49

Creer en la educación. La asignatura pendiente, de Victoria Camps, es uno de esos libros de los que se van publicando cada vez más, un ensayo que se atreve a plantear y a defender lo “pedagógicamente incorrecto”. Vaya por delante que su autora, profesora de Filosofía moral y política en la Universidad Autónoma de Barcelona, ha sido senadora por el PSOE, lo que evita de entrada ciertas perspicacias, por no decir prejuicios.

No se pronuncia, por ejemplo, sobre el problema que supone la existencia, en la práctica, de casi 17 sistemas educativos distintos en nuestro país; tampoco se moja con el problema que crean los gobiernos de algunas Comunidades Autónomas con la imposición de las lenguas comunitarias, aunque llega a nombrar la inmersión lingüística en Cataluña. Y también evita hábilmente, a pesar de hablar mucho sobre ética y valores, pronunciarse ante el problema de la religión en la escuela. Aun así, es de agradecer una obra como esta, entre otras razones porque pone de manifiesto que por fin parece que se empiezan a mover las conciencias por todas partes. Dice textualmente cosas como estas:

. . . uno de los obstáculos de la educación actual es haberla contaminado demasiado con un montón de teorías pedagógicas en las que se ha querido encajar una realidad más compleja y diversa que lo que cualquier teoría puede abarcar. (Pag. 56)

Los cambios legislativos que evitan que el alumno suspenda o repita curso porque son medidas que sólo contribuyen a frustrarle y desanimarle no han añadido más que leña al fuego de la “motivación”, sustituto, como decía, del esfuerzo. (Pag. 100)

El esfuerzo, la constancia, el autodominio, la lealtad, serán rasgos del carácter de la persona si ésta se forma de acuerdo con dichas actitudes. Si, por el contrario, se abandona al niño a su espontaneidad “natural”, la influencia del entorno actuará sin ningún contrapeso ni medida. (Pag. 105)

Hay que revisar algunas ideas pedagógicas y aceptar, de una vez por todas, que educar no es entretener ni jugar, sino adquirir habilidades y conocimientos además de aprender a convivir. Hay que devolverle a la escuela la capacidad de alfabetizar por encima de todos los otros agentes sociales que le han usurpado dicha función. Es preciso que la escuela incorpore algunas buenas ideas del pasado, por ejemplo el valor de ejercitar la memoria, el del esfuerzo individual, la importancia de inculcar el hábito del estudio o la represión sin paliativos de los comportamientos violentos. (Pag. 121)

La democracia es una forma de gobierno, no una característica de cualquier tipo de relación, que pueda ser proyectada a cualquier nivel. La relación entre los miembros de la familia, padres e hijos, no es ni debe ser democrática. Como tampoco debe serlo la relación escolar entre maestros y alumnos. Una cosa es que se dé lugar a formas de participación en los asuntos que conciernen a todos (. . .) y otra es que los padres y los hijos o los maestros y los alumnos se encuentren en una relación de simetría en la que cualquiera de ellos tiene la misma autoridad para opinar, para tomar la palabra o para decidir. (Pag. 151)

Es más discriminatorio obligar a un alumno que suspende curso tras curso a continuar yendo a unas clases por las que no tiene ningún tipo de interés, que dejarle iniciar una formación diferente que le permitirá incorporarse después al mercado laboral como carpintero o como informático y no como mano de obra barata porque le faltará la formación requerida. (Pag. 169)

Anuncios

4 comentarios »

  1. Pues razón no le falta, desde luego, a esta señora. Razona. Piensa. El ser o haber sido del PSOE no le impide ser crítica.
    Deduzco, pues, que algo se mueve; poco a poco, porque los cambios no pueden ser de repente.Poquito a poco.

    Comentario por dolo — 24 septiembre, 2008 @ 19:19 | Responder

  2. Resumiendo:

    La contaminación educativa con teorías pseudo pedagógicas que básicamente consisten en “no hacer”, alcanza niveles insoportables para los que no valen las soluciones simplistas de una profusa y abigarrada legislación.

    La escuela tiene una función básica -educar y enseñar- que ha quedado enmascarada por una verborrea sin contenidos, con pretensiones de última novedad y servida por una legión de no-profesores erigidos en guias e intérpretes del bien y del mal, aportando con su “ciencia” una creciente confusión y frustración a la tradicional tarea del profesor.

    La Sra.Camps, con bastante retraso, publica como noticia lo que desde hace décadas era obvio para cualquier profesor.

    Comentario por Francisco — 29 septiembre, 2008 @ 07:32 | Responder

  3. He leído el libro y es sencillamente magnífico. Muy buena argumentación y con unas ideas derivadas de otros referentes citados en este blog como el Panfleto antipedagógico. Quizás el libro de la Sra. Camps es menos polémico porque sus ideas están más relacionadas con la sociedad que con el propio sistema educativo. Hay algunos análisis que son muy brillantes.

    Comentario por Víctor — 19 octubre, 2008 @ 15:05 | Responder

  4. […] párrafos, extraidos del comentario al libro en Crisis Educativa, incluyen ideas como Hay que revisar algunas ideas pedagógicas y aceptar, de una vez por todas, […]

    Pingback por Creer en la educación. La asignatura pendiente | En Mi Colegio — 5 abril, 2010 @ 10:05 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: