Crisis Educativa

18 mayo, 2010

Por qué no voy a la huelga de CCOO y UGT

Filed under: Entradas — JuanV @ 20:55

Me sobran los motivos para ponerme en huelga:

1)      Bajarnos el sueldo es una medida absolutamente injusta: los funcionarios envidiados con la crisis por su sueldo fijo, no lo han sido en momentos de bonanza económica por su “sueldo estancado”, que en realidad ha sido un “sueldo decreciente” por su constante pérdida de poder adquisitivo desde hace ya muchos años.

2)      Los profesores somos los funcionarios, con mayor preparación y nivel de estudios, peor pagados de la Administración. Además, nuestras condiciones de trabajo se han ido degradando de forma alarmante en los últimos años.

3)      Los profesores al servicio de la Junta de Andalucía somos de los peor pagados de toda España. Las diferencias son escandalosas en comparación con algunas autonomías.

Pero todavía pesan más los motivos para no ir a esta huelga:

1)      En más de 20 años  que llevo en activo, CCOO, UGT y otros sindicatos “mayoritarios” no sólo no han defendido nuestros derechos como trabajadores, han sido parte interesada en la degeneración de nuestra profesión y de la enseñanza en general.

2)      No nos han apoyado en ninguna de las reivindicaciones que hemos emprendido contra normas injustas y degradantes (un ejemplo cercano, la mal llamada “ley de calidad” andaluza que da dinero por aprobados).

3)      Sólo hacen acto de presencia en  los centros educativos y apoyan nuestras protestas (procurando no molestar mucho a la administración) cuando se acercan las elecciones sindicales. Sólo se han sumado a las protestas contra el ROC en Andalucía después de que varias asociaciones y un sindicato minoritario consiguiera que más de 10.000 profesores se pusieran en huelga el 14 de abril.

4)      Su única razón de ser es perpetuarse en los cargos: algunos llevan más de 20 años de liberados sindicales.

5)      Viven de las subvenciones del gobierno de turno y mueven millones de euros de dudosa rentabilidad social. Las partidas destinadas a estos sindicatos mayoritarios no hacen más que crecer, de forma inversamente proporcional a la defensa de los trabajadores, y a nuestros sueldos.

6)      Tengo la desagradable sensación de que esta huelga ha sido previamente pactada y consensuada con el gobierno, y de que sus objetivos no tienen nada que ver con la defensa del sueldo de los funcionarios.

Como siento una necesidad imperiosa de protestar por todos los medios posibles, hago un llamamiento a cualquier pequeño sindicato, a cualquiera que no esté en el limbo de los liberados sindicales, para que nos convoquen a una buena huelga o huelga buena, como quieran. Por la bajada de sueldo y por muchas cosas más. ¡HUELGA!, pero de verdad.

(De nuestra compañera Rosalía)

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15 mayo, 2010

De “pringaos de sueldo fijo” a “privilegiados de empleo fijo”

Filed under: Entradas — JuanV @ 08:55

Decir a estas alturas que el gobierno de este país no está haciendo las cosas bien es poco menos que anecdótico para cualquiera que tenga ojos en la cara. No reconocieron que nos encontrábamos ante una de las crisis financieras más importantes de los últimos cien años hasta que no pudieron ocultarlo por más tiempo. No parece que tengan un proyecto o plan para intentar salir de la delicada situación en la que nos encontramos y hacen declaraciones contradictorias. Van tomando decisiones de manera improvisada sin calcular las consecuencias. Basta echar un vistazo a la prensa para comprobar uno por uno estos puntos. Y no hablamos ya específicamente de la situación del sistema educativo que con tanto empeño quieren mantener, que es lo que solemos analizar en estas páginas: alta tasa de abandonos prematuros, elevado número de alumnos que no titulan en Enseñanza Secundaria Obligatoria, paupérrimos niveles de conocimientos tanto en enseñanza obligatoria como en enseñanza no obligatoria, salto al vacío en la enseñanza universitaria con el desastroso Plan Bolonia, etc., todo ello salpimentado por la continuidad incuestionable de los principios pedagógicos oficiales: buenismo y buen rollito, comprensividad, constructivismo, atención a la diversidad, igualdad para todos a la baja, promoción semiautomática por imperativo legal y otra sutilezas.

Por si no nos habíamos dado cuenta de la crisis económica que padecemos, el gobierno ha decidido tomar una serie de medidas encaminadas a recortar gastos entre las que se encuentra bajar el sueldo a los funcionarios públicos una media del 5%. Pero el gobierno se cuida mucho de predicar con el ejemplo rebajando el sueldo a sus ministros y otros altos cargos. Tampoco parece decidido a reducir gastos superfluos, por no decir enteramente inútiles, como el futuro servicio de traductores de español para españoles del Senado, la creación de embajadas de ciertas Comunidades Autónomas en el extranjero (a la postre el dinero sale todo del mismo sitio), o el “lujo” que supone contar con un Ministerio, nada menos, que de la Igualdad.

Hace tiempo que vienen lanzando globos sonda al respecto con la intención, sobre todo, de ganarse el favor de las masas hundidas en ese estado de aborregamiento e ignorancia que el propio gobierno, especialmente con su política educativa, tanto fomenta. Y hasta puede que haya algún despistado, o sencillamente imbécil, que piense que es razonable porque al fin y al cabo los funcionarios somos unos “privilegiados”que contamos con lo que mucha gente ni sueña: un empleo fijo. Pero cuando la situación era de bonanza sin control y un simple obrero sin cualificar se jactaba de estar ganado, durante años, un sueldo superior al de cualquier profesor o licenciado del cuerpo “A”, entonces nadie se acordaba de los funcionarios salvo para tildarlos de “pringaos”. Mientras tanto se extendió entre los jóvenes la idea de conseguir cuanto antes un empleo fácil dada la inutilidad de estudiar: ¿para qué perder tiempo en los estudios cuando se puede ganar tanta pasta en cualquier empleo de tres al cuarto? Y así nos va. Si ya es difícil encontrar una salida a la crisis económica, más ardua resulta la tarea cuando el sistema educativo sencillamente no funciona.

Más concretamente en Andalucía, ¿cómo se puede defender la idea de rebajar el sueldo a los profesores mientras se está regalando libros de texto y ordenadores a los alumnos? Libros que, por mucho que se quieran controlar, acaban inhabilitados para un  nuevo uso o sencillamente destrozados después de un par de años, y ordenadores que se convierten rápidamente en poco más que chatarra si antes no aparecen en venta en algún mercadillo. Por no hablar de los rocambolescos planes de becas como el de los 600 euros a los alumnos que se matriculen en bachillerato,  o el funesto Plan de Calidad con el incentivo de 7.000 euros en cuatro años por subir por cualesquiera medios el índice de aprobados.

En resumidas cuentas, si tan grave es la situación, ¿por qué no aparcan inmediatamente todas esas “brillantes” iniciativas y las dejan para mejor ocasión? Y si la situación no es tan, tan grave, entonces ¿por qué nos rebajan el sueldo a nosotros? Una vez más se demuestra que da igual la ideología del gobierno de turno: en situaciones críticas acabamos pagando el pato siempre los mismos.Jamás hemos oído que se le pida a la banca reducir el margen de beneficio: mientras todos perdemos, la banca siempre gana. Pues si es el único estamento que consigue ganar dinero, que se nacionalice, ¿o no?

¿Y dónde están las organizaciones sindicales, los defensores de los pobres obreros? Bueno, pues hasta ahora no se les ha oído. En la situación de crisis que padecemos cualquiera podría pensar que llevan convocando huelga y manifestaciones un día sí y al otro también desde hace más de un año. Pero nada de eso: los sindicatos aplauden la gestión del gobierno sin ninguna vergüenza. Claro que no se puede decir que sean desagradecidos: ¿cómo levantarse contra la mano que te alimenta? El número de subvenciones, ayudas, planes y proyectos que el gobierno, sea central o autonómico, financia a las distintas organizaciones sindicales (entiéndase, a las que se dicen de “izquierdas”, claro está) es sorprendente para cualquiera que lo oiga. Bien, pues ahora, parecen decir, toca hacer el papel de sindicatos de verdad; como se acercan las elecciones sindicales van a convocar una jornada de huelga para que luego no digan que no han sido beligerantes con el gobierno, que no le han plantado cara, que no han estado defendiendo los intereses de los trabajadores. CCOO y UGT convocan una huelga del sector público a nivel estatal para el día 2 de junio y así cubren el expediente.

Y en esas estamos. ¿Qué hacer? Ganas de ir a la huelga no nos faltan. Hace tiempo que desde esta página llevamos esperando una convocatoria que nunca llega; una huelga que no hemos querido adelantarnos a convocar por no romper una unidad que tampoco se produce. Hablamos de huelga contra el nuevo Reglamento de Organización de los Centros (ROC), pero que ahora se amplía y sobrepasa el marco puramente educativo: ya sobran motivos. No apoyar la huelga, en realidad cualquiera que se convoque, parece que es ir contra nuestros propios sentimientos y nuestras propias ideas. Por eso pensamos que, aunque a muchos nos moleste y se nos revuelvan las tripas que alguien pueda pensar que les estamos haciendo el juego a esos sindicatos, debemos ir a la huelga. Entre otras razones porque tampoco nos extrañaría que tuvieran pactado con el gobierno de turno el alcance de la huelga, en cuyo caso la mejor manera de romper sus planes es apoyarla masivamente. Y ya vendrán las elecciones sindicales para demostrarles con quien estamos, a quienes apoyamos en realidad, en quien confiamos y, en definitiva, a quienes vamos a votar.

A la huelga general ya.

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