Crisis Educativa

30 marzo, 2011

Es vuestro el tiempo que estáis perdiendo

Filed under: Entradas — JuanV @ 15:53

Estoy leyendo un libro que se llama It’s your time you’re wasting, algo así como el título de esta entrada. Lo escribe un tal Frank Chalk, que ya advierte al principio que es un seudónimo; también puede no ser cierto que sea profesor sustituto en un instituto de un barrio alejado del centro de una ciudad cualquiera británica. Pero por lo que cuenta parece muy bien informado. Nada hay sorprendente en su narración: las mismas barbaridades, los mismos errores, las mismas miserias que sufrimos los profesores en cualquier instituto de parecidas características al suyo. Por algo el sistema educativo español ha calcado del británico el principio supremo y nefasto de la comprensividad: a todos lo mismo independientemente de si quieren o no quieren estudiar, si pueden o no pueden, si están dispuestos a hacer el sacrificio o no, o si tienen claro incorporarse cuanto antes al mercado laboral o no.

En fin, ya digo nada nuevo.  Pero el libro está muy bien escrito y no le falta ese sentido del humor tan británico que hace que tengas que echar una carcajada en algún que otro episodio.  Aquí dejo el principio de un capítulo completo  que he traducido. No es precisamente de los graciosos, pero me parece que no tiene desperdicio. Podéis bajar el capítulo completo aquí.

¿Por qué les estamos haciendo perder el tiempo?

¿Para qué sirve la enseñanza secundaria? Así cavilo esta mañana según me acerco a mi cole para otro día de locura y caos.

Bueno, por una parte se trata de abrir la mente de los jóvenes a nuevas ideas, enseñar a sus cerebros a razonar, a discutir, a usar los ordenadores y presentar a los chavales el mundo exterior, el de fuera de su entorno inmediato. También se trata de establecer las bases de una futura educación superior, cuando corresponda.

Pero estos elevados objetivos no dejan de ser un sueño difícil de alcanzar en mi Centro y en otros cientos, incluso miles, de institutos de Gran Bretaña.

Lo mejor a lo que podemos aspirar, tal y como están las cosas, es a producir jóvenes que sepan comportarse, que sepan escuchar y seguir instrucciones, que estén mínimamente alfabetizados y que sean puntuales; o sea, a prepararlos para el mundo laboral. Estos son los requisitos para el 80% de los empleos que se ofertan en este país y los empleos a los que pueden aspirar nuestros muchachos (no vamos a conseguir muchos potenciales astrofísicos aunque contemos con la materia prima: no estamos equipados para conseguir eso).

Pero podría añadir que incluso estos simples objetivos nos resultaninalcanzables: tras doce años de enseñanza a tiempo completo, con un coste dedios sabe cuánto, el número de alumnos que sale de nuestros institutos enposesión de estas habilidades básicas es vergonzante.

Anuncios

7 marzo, 2011

Cambiar el sistema educativo

Filed under: Entradas — JuanV @ 21:49

Hay quien dice que muchos de los males que aquejan al sistema educativo se deben a cambios sociales, pero no a la reforma LOGSE. Ninguno de los que así piensan pasan a enumerar ejemplos para demostrar su tesis, sino que lanzan la idea y se quedan tan frescos. ¿Qué cambios son esos que afectan directamente a los centros educativos y no son efecto directo de las leyes educativas? La enseñanza comprensiva, por ejemplo, trae consigo el hecho de que haya en clase chavales que no quieren estar allí, que no quieren estudiar porque  preferirían prepararse para su inmediata entrada en el mercado laboral, etc. Pero la enseñanza comprensiva no se debe a cambio social ninguno; se debe a una ley específica y concreta que podrá cambiar como han cambiado otras en cuanto haya voluntad política para hacerlo. Que ahora en los centros educativos, se dice, tienen cabida todo tipo de chavales. Cierto, tanto los que quieren estudiar como los que no, pero eso más que una ventaja o un acierto es un gran error por el que pagan los pobres alumnos con verdadero interés por los estudios, pues los otros ralentizan las clases cuando no las boicotean directamente, destrozan el ambiente de estudio, crean situaciones de violencia en clase y molestan constantemente. Y lo más importante, no se les puede obligar a estudiar. Nadie podría. Todo esto no se debe a ningún cambio social, sino a que los legisladores y diseñadores del sistema educativo se empeñaron en apostar por la enseñanza comprensiva concentrándose en sus bondades y olvidando sus efectos perversos, que son muchos más.

¿Qué está mal desde la LOGSE? Para empezar la enseñanza comprensiva. Es un gran error pretender que todos los alumnos hagan lo mismo hasta cumplir los 16 años, por la sencilla razón de que ni todos los alumnos están igualmente capacitados para estudiar, ni todos están igualmente motivados para sobrellevar el sacrificio consiguiente. Esto resulta evidente salvo que lo que se pretenda sea, claro está, no que todos estudien sino tener a todos estabulados como bestias de carga y sin contar como cifra del paro. En cuyo caso, por supuesto, da igual las capacidades de cada uno y sus motivaciones puesto que no se pretende dar a todos las mismas oportunidades y quien quiera que las aproveche, sino que más bien se pretende que nadie destaque para que no deje en evidencia a los que no quieren esforzarse. (Véase “Harrison Bergeron”, de Kurt Vonnegut). (more…)

2 marzo, 2011

Indignaos

Filed under: Entradas — JuanV @ 17:28

The times they are a-changin’”, que decía Bob Dylan, y más que tenían que cambiar. Hay revueltas, por no decir revolución, en muchos países, Libia, Túnez, Egipto. . . ¡Otra vez! Vivimos tiempos de cambios, posiblemente porque los cambios anteriores se hicieron para que todo quedara igual, al menos en nuestro país. Ha habido unos años en los que a España no la reconocía ni su madre; desgraciadamente ahora es fácilmente reconocible hasta por su abuela. Ya se sabe: el giro de 360º te lleva al lugar de donde saliste. Hace falta otro cambio, otro giro pero sólo de 180º.
Vuelve a verse con normalidad el favoritismo y los “enchufes”, la colocación a dedo del que tiene el carnet del partido y el acallamiento y represión de la crítica. Hasta cierto punto estamos peor que antes, porque al menos entonces se tenía conciencia de estar viviendo bajo una dictadura y se quería luchar contra ella. Ahora vivimos en una pseudo-democracia dirigida por una casta de políticos de baja estopa que se blindan los sueldos mientras se ponen de acuerdo para rebajar el sueldo de los demás y reducir las prestaciones sociales mientras aseguran permanentemente las arcas de la banca, que nunca pierde. Una sociedad atontada por los medios de comunicación que no sabe nada ni quiere saberlo mientras gane su equipo el domingo, sin conciencia del gran engaño en que vive. Una sociedad que no sólo ignora contra qué rebelarse sino además contra quién debería hacerlo.
Se quería extender la educación a todos porque se pensaba que todos tenían derecho a una buena educación; gracias a la LOGSE y sus derivados se ha llegado a una situación en la que lo que se ofrece a todos es pura basura y los que pueden y quieren, por ese orden, se buscan una educación de calidad en los centros privados.
Se quería garantizar una buena educación a todos y para ello se pensó que lo mejor era prohibir los suspensos, decretar la igualdad obligatoria de resultados y desterrar la repetición de curso. Lo que se ha conseguido es fomentar la irresponsabilidad, la pereza y el desprecio a todo aquello que signifique esfuerzo también desde los centros educativos, por si no era suficiente que se hiciera tamaña propaganda desde todos los medios de comunicación, especialmente desde la televisión.
Los hijos de las clases más humildes llegaban con demasiada facilidad a la universidad, por lo visto. Ahora, gracias a la extensión de los principios de la LOGSE y sus derivados también a los estudios universitarios, y con la ayuda de la confusión y caos provocados por el llamado Plan Bolonia, la universidad va quedando reservada OTRA VEZ para los hijos de las familias pudientes. ¿O acaso está al alcance de cualquiera pagar los miles de euros que cuesta un máster pata negra? Sucede, además, que después de pagar un dineral los alumnos se encuentran con el derecho a aprobar, es decir, que exigen el aprobado aunque no hayan dado un palo al agua. Eso obliga a los profesores que dan clase en esos cursos a poco menos que dar el aprobado general, con lo que se espanta a los profesores más comprometidos con su profesión, aquellos que todavía esperan que haya aprobados y suspensos con total normalidad. El resultado, no hace falta ser adivino, es que los títulos acaban perdiendo su valor, se ofrecen cursos de máster carísimos y en muchos casos, además, no son impartidos por los profesores más capaces. Esto es un desastre.
Mientras, Stéphane Hessel, de 93 años de edad, nos incita a indignarnos. Fue miembro de la Resistencia francesa durante la 2ª Guerra Mundial y trabajó para la Secretaría General de la ONU. En un pequeño escrito de apenas 7 páginas hace un llamamiento a la insurrección pacífica. Motivos hay más que suficientes, basta querer verlos.

INDIGNAOS

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: